jueves, 27 de noviembre de 2008

Pedagogía Crítica


Santiago, 09 de Diciembre de 2004
¿Qué vinculaciones o relaciones tienen las teorías del aprendizaje con las concepciones del desarrollo humano?
En el transcurso de nuestra historia y por la experiencia de cada uno de los integrantes de este grupo durante los doce años en el sistema de educación tradicional, hemos reflexionado de como continuamos insertos en él, a pesar de haber generado conciencia critica y social, más allá de las aulas de nuestras escuelas.
Si es triste saber que en esos doce años se nos haya tratado como simples simios, a los cuales solo se les haya adoctrinado bajo una educación autoritaria e inhumana. Muchos de nosotros, sólo usábamos la memoria para creer que aprendíamos, pero de qué vale eso si sólo reaccionamos como seres máquinas frente a estímulos; manipulados por un acondicionamiento que irrumpió de manera fatal en nuestra construcción como personas. ¿Acaso se nos enseño a ser humanos como tal?, ¿Acaso se nos enseño a ser alumnos pensantes y críticos como lo es todo ser humano?
Desde nuestro trabajo, expresaremos como a través de una teoría más humana, podemos enseñar a nuestros futuros estudiantes. Es por esto, que nos basaremos en Paulo Freire para cumplir nuestros propósitos.
Primero que todo, partiremos diciendo que el ser humano se constituye como tal en la medida que interactúa con otras personas y éstas la reconocen como persona también, por lo tanto el ser humano es un organismo de relaciones. Es por esto que nos basaremos en la teoría humanista de Paulo Freire, la cual se basa en la educación para lograr la liberación del oprimido dentro de la sala de clase. Por ejemplo, los analfabetos, para los cuales la educación actuaría como un ente de liberación para darse cuenta de lo que ocurre a fuera de si mismo.
La liberación, entonces, sólo se logrará si soy capaz de tomar conciencia, no a través de un educador, sino que a través de mis relaciones con el resto de las personas que están mediatizadas por el mundo. Así, según Freire, no es necesario educando y educador por separado, es necesario que seamos parte de ambos y que nos complementemos y necesitemos del otro para conocer, el dice que “dictamos ideas, no intercambiamos ideas. Discurseamos clases. No debatimos ni discutimos temas. Trabajamos sobre el educado. No trabajamos con él. Le imponemos un orden al que él no adhiere sino que se acomoda. No le damos medios para pensar auténtico porque, recibiendo él las fórmulas que le damos, simplemente las guarda. No las incorpora, porque la incorporación es el resultado de la búsqueda de algo, que exige, por parte de quien lo intenta, un esfuerzo de recreación. Exige reinvención.”, que “tiene que ver con la posibilidad que tiene los sujetos de una práctica educativa dialógica y liberadora ya que facilita, por una parte, interpretar, significar, decir, expresar y por la otra de resolver, generar respuestas y poner, en la práctica, acciones alternativas”. En resumen, ser un humano capaz de tomar conciencia y generar cambios.
En la formula actual de la educación, no somos libres, nuestras mentes están bajo la dominación de las clases dirigentes, lo que se traduce en una pedagogía que está sujeta a los intereses de esta clase y que se lleva a cabo a través de la ley del temor. Los métodos aquí utilizados, en último término, no cumplen la finalidad de liberación a los oprimidos, que postula el humanismo de Freire. Finalidad que nosotros como personas y estudiantes compartimos, desde el punto de vista, que no es deber nuestro ni de ningún educador llevarlos a la liberación, sino que es deber de nosotros mostrarles el camino y motivarlos, para que ellos solos a través de su conciencia, tomen las decisiones que los llevará, finalmente a la libertad. A esto nos referimos como la pedagogía del oprimido, es decir, la elaborada por el propio oprimido ya que la práctica de la libertad sólo puede darse es un contexto en que el oprimido se descubre y conquista a sí mismo, de manera reflexiva, como dueño de su propio destino, que es también histórico. “La pedagogía del oprimido, como pedagogía humanista y liberadora tendrá pues, dos momentos distintos aunque interrelacionados. El primero, en el cual los oprimidos van desvelando el mundo de la opresión y se van comprometiendo en la praxis, con su transformación, y, el segundo, en que, una vez transformada la realidad opresora, esta pedagogía deja de ser del oprimido y pasa a ser la pedagogía de los hombres en proceso de permanente liberación” Liberación que es necesaria, ya que nuestra libertad, según nosotros, ha sido arrebatada desde la infancia, ya que no nacemos oprimidos ni insertos en el mundo, pero nuestros padres y la sociedad, nos imponen un modelo de opresión y de estilo de vida que nos deshumaniza. Por lo tanto, requerimos luego, “volver a la infancia”, es decir, volver a ser humanos.
Para seguir con la teoría de la pedagogía del oprimido, en la medida que yo me mantengo deshumanizado, es decir oprimido, no me desarrollo, no soy yo, soy lo que me han hecho ser, soy lo que la clase dirigente ha querido que sea, en otras palabras, no soy lo que he escogido, sino lo que me ha tocado según mi nivel socio económico, soy el obrero que la clase alta tanto necesita para permanecer segura. Por lo tanto, es necesario descubrirme, comprenderme, hacerme humano a través de mis medios y crecer, ser conciente y finalmente, mantenerme permanentemente liberador.
En la teoría de Freire, el condicionamiento, no es más que una manera de deshumanizarnos, mientras que en las teorías conductistas, se transforma en el motor del aprendizaje. Así, existen muchas maneras de condicionar mi comportamiento, es decir, mis respuestas, de manera tal, que yo reaccione como se espera y no como deseo. Una de estas formas, está representada en Skinner, con los refuerzos positivos y negativos. En la medida que yo respondo como se espera, el refuerzo es positivo y reproduzco la conducta (respuesta), por ejemplo: al término de una disertación, el alumno obtiene las felicitaciones del profesor y los aplausos objetivos de los compañeros, esto hará que el alumno intente repetir la conducta para obtener los mismos resultados. El refuerzo es negativo, mientras yo no respondo como se espera, así, termino respondiendo de la manera esperada, ya que busco el refuerzo positivo, por ejemplo: si no llevo una tarea el día de entrega, tendré una mala nota y una anotación negativa e intentaré revertir la situación comportándome distinto, para lograr una felicitación por mi esfuerzo o por haber cumplido esta vez, es decir, un refuerzo positivo. Por lo tanto, podemos inferir que, no somos autónomos, sino que sólo una creación del ambiente social que nos conduce a comportarnos de las maneras determinadas por éste.
“…los defensores de la teoría hacen notar que el condicionamiento y el manejo del comportamiento ocurre constantemente, universalmente y es imposible de evitar” (el concepto de condicionamiento, lo podemos asimilar al concepto de deshumanización en Freire). Como contraposición, Freire nos dice que “si admitiéramos que la deshumanización es vocación histórica de los hombres, nada nos quedaría por hacer…, la lucha por la liberación por el trabajo libre, por la desalienación, por la afirmación de los hombres como personas, no tendría significación alguna. Esta solamente es posible por que la deshumanización, aunque siendo un hecho concreto en la historia, no es, sin embargo, un destino dado, sino resultado de un orden injusto que genera la violencia de los opresores y consecuentemente el ser menos.” Es gracias a aseveraciones como esta, que nos sentimos cercano a la teoría humanista de Freire y no al conductismo autoritario, que nos moldea y decide como vivir nuestras vidas, creando así un sistema social que se transforma en un régimen de ciertas clases sociales, quienes imponen sus ideas y concepciones sobre el resto constantemente, buscando su propio bien y lucro en desmedro de nosotros (resto del pueblo).
Según Freire, “la liberación necesaria que logre humanizar al hombre, no caerá desde el cielo, sino que, necesariamente, será fruto del esfuerzo humano por lograrla” y esta mediada por la conciencia crítica que logramos desarrollar y por las relaciones sociales basadas en igualdad. Desde esta perspectiva, y en contraposición de las teorías más conservadoras, nosotros, como Freire, nos declaramos utópicos, porque “lo utópico no es lo irrealizable; la utopía no es el idealismo, es la dialectización de los actos de denunciar y anunciar; el acto de denunciar la estructura deshumanizante y de anunciar la estructura humanizante. Por esta razón, la utopía es también compromiso histórico.” Por lo tanto, somos utópicos, no porque esperemos que un día, casi por generación espontánea, las cosas cambien, sino porque sabemos, que es nuestro deber hacernos motor de las transformaciones, asumiendo nuestro rol de educadores y portadores de un conocimiento crítico, expresado en la libertad, y para denunciar las estructuras deshumanizantes de un sistema tradicional, tanto de educación como social que crea personas sumisas y mentes condicionadas por este sistema.
El desarrollo humano, desde la perspectiva humanista, entonces, se enfoca principalmente en la persona y en las posibilidades de generar conocimiento y conciencia crítica que le entregan las interacciones con las otras personas y el desarrollo de su vida en libertad.
Por otro lado, para las teorías cognitivas, plantean que el sujeto es un “procesador activo e los estímulos. Es este procesamiento, y no los estímulos en forma directa, lo que determina nuestro comportamiento”. Por lo tanto, si bien es importante el estímulo que recibo, también es de suma importancia el proceso cognitivo que la persona genera impulsado por ese estímulo, para canalizar la respuesta. Así, en este caso, también toma importancia el ambiente, ya que de él surgen los cambios en mi estructura cognitiva y, por lo tanto, las formas que adoptarán mis respuestas.
El ambiente, no es generador en este caso, según nosotros, de cambios profundos ni conciencia en las personas, sino que se transforma en un ente que entrega nuevas posibilidades de respuestas, pero siempre, posibilidades que están inmersas en el orden social y en la “conciencia colectiva”, es decir, no se nos abren nuevas posibilidades de acción, sino que se nos entregan las ya existentes que desconocíamos.
En la teoría conductista, el desarrollo humano, se basa en las respuestas observables, frente a estímulos observables. Esto pretende, la presentación del ser humano, como un ente no autónomo, condicionable y manejable. Así, el desarrollo se torna completamente condicionado, por lo tanto, no soy yo quien decide mis acciones ni mis respuestas, sino que es el medio en que me muevo, quien condiciona mi vida, mi desarrollo y mis acciones. No soy dueño de mi mismo, sino que pertenezco a un sistema dominador, en el que mi conducta es la misma que la de todo el resto y es pasiva frente a la capacidad creativa y crítica que el ser humano puede desarrollar para cambiar las cosas.
“En general, el aprendizaje dentro de la teoría conductual se define como un cambio relativamente permanente en el comportamiento, que refleja una adquisición de conocimiento o habilidades a través de la experiencia. Es decir, se excluye cualquier cambio obtenido por simple maduración. Estos cambios en el comportamiento deben ser razonablemente objetivos y, por lo tanto, deben poder ser medidos”. Una de las principales tesis del pensamiento conductual, creada por Watson, es “no más niños, sino mejor educados”. Este planteamiento considera al niño o al educando como un objeto medible, manipulable y carente de autonomía, o sea un ser deshumanizado. Es por esto que esta teoría del aprendizaje la entendemos y asociamos al desarrollo humano como una práctica alienadora, autoritaria y carente de humanismo y conceptos de libertad.
El constructivismo de Vigotsky nos dice que “el desarrollo es gatillado por procesos que son en primer lugar aprendidos durante la interacción social. De esta forma, toda función psicológica superior es en primer lugar externa y sólo posteriormente”, interna. Su teoría se basa principalmente en que primero está el aprendizaje y luego el desarrollo y el segundo no es sino, consecuencia del primero. El mediador de esto es la cultura y utiliza el lenguaje como principal elemento para traspasar conocimiento. Todo lo que necesita un ser humano, para ser humano, está determinado por su cultura, por lo tanto, no está adentro, sino que fuera. En este sentido, es el educador quien debe actuar como un provocador de aprendizaje y no como un facilitador de aprendizaje, como lo postula Piaget.
Por un lado, la representación del educador como provocador de aprendizaje, se acerca bastante a lo que esperamos como “ideal” dentro de un aula, pero por otro lado, no creemos que todo esté determinado por la cultura ni por el ambiente, es decir, creemos que no todo está afuera, sino que somos nosotros los que creamos las posibilidades para generar cambios en nosotros mismo y a nuestro alrededor. De esta manera, el constructivismo, entrega (según nosotros) herramientas y fórmulas acerca de cómo funcionar en un modelo de educación tradicional -donde las libertades reales dentro del aula no son muchas- y que son las que más se acercan a la libertad dentro de éste. sin embargo, no entrega el punto de vista de la capacidad de generar conocimiento, a través de conciencia y aprendizaje por la acción que tan vital es en el ser humano.
Finalmente y respondiendo a cabalidad la pregunta planteada, nos referimos a las teorías del aprendizaje como el motor de impulso al desarrollo humano, siendo cada una de ellas distinta en su método y finalidad. Pero aún así, cada una de ellas, nos guste más o menos, generan desarrollo humano. Ambas son condición para la otra, se necesitan.
Escogimos nosotros, la teoría humanista, ya que creemos que el desarrollo humano adecuado, no es a través de condicionamiento y autoritarismo, sino que a través de una educación igualitaria que lleve a la liberación del ser humano y la generación de conciencia crítica, para que así el educado se convierta en educador y viceversa, de manera que se generen cambios reales en la sociedad.
Freire, Paulo, Pág. 43, La Educación como Práctica de la Libertad. ICIRA. Santiago de Chile. 1970. En Manosalva, Sergio, La Integración: la integración educacional de estudiantes con y sin discapacidad: desafió pedagógico y necesidad social, Paulo Freire. Revista de Pedagogía Crítica, Año, N° 2, diciembre de 2003.
Guiso, Alfredo, Pág. 3, Cinco Claves Ético Pedagógicas de Freire, Medellín, 1996.
www.nodo50.org/sindpitagoras/Freire.htm
Arancibia Violeta y otros, Pág. 68, Manual de Psicología Educacional, segunda edición, Ediciones Universidad Católica de Chile, 2000.
Freire en: www.nodo50.org/sindpitagoras/Freire.htm
www.nodo50.org/sindpitagoras/Freire.htm
Freire, Paulo. Pág. 24, Concientización: teoría y práctica de una educación liberadora. Editorial Galerna - Búsqueda de Ayllu, Buenos Aires. 12° edición, año 2002.
Ob. cit. Pág. 102
Papalia y Wendkost, 1987 en Ob. Cit, Pág. 46.
Watson, J. The psicological care of the infant and child, 1928. En Casas, Ana María y otros, Teorías actuales sobre el desarrollo, implicaciones educativas, Ediciones Aljibe, 1999.
Ob. Cit., Pág. 103

ANALISIS DE VIDEO Nº 5


Análisis de videos
I. Aspectos cuantitativos
COLEGIO UBICADO EN SALAMANCA IV REGIÓN
PROFESORA:EDITH TAPIA
1. Anote todos los datos que contextualizan la presentación
II. Aspectos cualitativos
2. Características de los niños
SON NIÑOS SEGUROS
3. ¿Qué es y que aportan en el marco de la buena enseñanza?
APORTA UNA EDUCACION DIVERGENTE Y CONCRETA PARA EL DESENVOLVER DE LOS NIÑOS
4. ¿Qué estrategias utiliza el profesor para formar los grupos de aprendizaje?
LOS SACA A TERRENO
5. ¿Qué tipos de evaluaciones emplea el profesor y para que le sirve cada una?
FORMATIVA EN TERRENO
6. Señala estrategias motivadoras utilizadas por el profesor
LA VISITA EN TERRRENO JUNTO CON OTROS COLEGAS PARA OBSERVAR LA HISTORIA DEL LUGAR
7. Señale al menos tres aspectos que hayan llamado su atención y señale el porque.
LA CORDINACION CON OTROS COLEGAS
LAS SALIDAS A TERRENO
QUE HABLA DE MOTIVAR AL ALUMNO

ANALISIS DE VIDEO Nº 4


Análisis de videos
I. Aspectos cuantitativos
1. Anote todos los datos que contextualizan la presentación
Colegio ubicado en Doñihue
Profesora: Marcela Droguett
eSCUELA CON 132 AÑOS
II. Aspectos cualitativos
2. Características de los niños
NIÑOS CON BUENA DISPOCICION CON LA PROFESORA
3. ¿Qué es y que aportan en el marco de la buena enseñanza?
LA PROFESORA SEÑALA QUE DEBE EXISTIR EL RAYADO DE CANCHA
4. ¿Qué estrategias utiliza el profesor para formar los grupos de aprendizaje?
uTILIZACION DE MATERIALES CONCRETOS
5. ¿Qué tipos de evaluaciones emplea el profesor y para que le sirve cada una?
DE TODAS
6. Señala estrategias motivadoras utilizadas por el profesor
uTILIZA MATERIALES CONCRETOS COMO PAN,HARINA,ETC
7. Señale al menos tres aspectos que hayan llamado su atención y señale el porque
QUE PLANIFICA SEGÚN LOS NIÑOS
QUE UTILIZA MATERIALES CONCRETOS
QUE SE DESENVUELVE EN VARIOA ROLES BIEN

lunes, 10 de noviembre de 2008

Resolución de problemas en las escuelas (3er Artículo)



Resolución de conflictos en el aula: La Amenaza
Análisis de un caso real en el nivel medio
Un alumno de quinto año es aplazado trimestralmente. La situación es la siguiente: un alumno al que llamaremos Mariano desatiende a las clases, no entrega los trabajos prácticos en las fechas acordadas (ni grupales ni individuales), se ausenta durante la evaluación y durante el recuperatorio. El día de cierre de trimestres, la profesora no tiene ninguna calificación numérica, excepeto un 1(uno) conceptual que refleja que ha desatendido a las clases y no ha cumplido con los objetivos mínimos. El día de la entrega de notas, Mariano también está ausente. La profesora se ve en la obligación de pasar la nota, aún sin hablar con él.
A la semana siguiente, mientras la profesora está dando clase en otro curso, un grupo de compañeros de Mariano amenaza a la profesora respecto a que revise la calificación trimestral. La profesora responde que no es el momento de hablar de eso. Se produce una situación violenta y de descontrol. Los alumnos, se masifican y comienzan a gritar. No hay autoridades. La docente logra hacerlos salir del aula y retomar la clase con el otro grupo. Pero finalmente, arrojan un papel por la ventana con un mensaje: "si no le sacás el uno a Mariano, la vas a pasar mal".
Cabe destacarse que Mariano no estaba dentro del grupo masificado, y que la petición tenía el tono jocoso de una broma pesada, entre chicos de un quinto año. Sin embargo, la nota anónima enviada por escrito, hizo que la situación pasara a mayores.
Naturalmente, Mariano fue el primer sospechoso. Sin embargo, había razones para considerar que la irracional demanda no había sido iniciativa de él, sino por el contrario un actitud inmadura de parte del grupo que, impulsado por la impunidad que otroga el anonimato, no supo medir consecuencias.
Análisis del conflicto:
El conflicto descrito, resulta complejo ya que en el se observan dos problemáticas superpuestas. Por un lado, el alumno que fracasa, tanto respecto a su rendimiento como respecto a su comunicación con el docente y con el resto del grupo, y por el otro, el del grupo de clase que utiliza la situación como desencadente para dar espacio a una situación violenta a través de recursos intimidatorios dirigidos al docente: "Alumnos y docentes: No saben. No pueden decir en qué momento se volvieron enemigos." (Percia, 1994).
Abodaremos pues el análisis de estos dos conflictos, así como también las relaciones que se establecen entre ambos.
1. El conflicto grupal:
La clase, es un grupo y por lo tanto, es de vital importancia para el pedagogo contemplarla desde la perspectiva de la psicología colectiva. "Una clase es en efecto, una pequeña sociedad en la que los alumnos piensan, sienten y actuan de distinto modo que cuando se hallan aislados" (Durkheim, 1911, citado en Filloux, citado en Percia, 2000:91), en efecto, la clase en forma grupal se expresa amparándose en el anonimato. Esta actitud, en nuestra opinión puede ser analizada a través de dos diversos niveles de lectura. Aparentemente, un primer nivel, el grupo buscaría agredir al profesor para lo cual utilizarían como factor desencadenate la situación académica de Mariano. En un segundo nivel, la actitud del grupo era una agresión encubierta al propio defendido que terminó, a fin de cuentas siendo el principal perjudicado por el acontecimiento.
2. El conflicto individual:
El principal problema del fracaso escolar de Mariano no fue ni la falta de estudio, ni la falta de compromiso. Ni siquiera otro tipo de problemas intelectuales o afectivos. EL problema escencial fue la carencia de comunicación. Comunicación con la profesora, por estar ausente de las clases, ausente en las instancias de evaluación y ausente incluso en el reclamo y finalmente "ausente también respecto a la relación respecto a sus pares ya que se vio innecesariamente involucrado en una situación que perjudicándolo directamente, no había iniciado ni promovido, pero sin embargo, lo tenía por principal protagonista.
Abordaje del conflicto:
"Para poder intervenir en situaciones de grupo quizá sea necesario pensar el ideal de transparencia de la comunicación" (Percia, 2000) La frase nos sugiera una clave para abordar el problema. Efectivamente, la comunicación es lo que permite ajustar los diferentes puntos de vista, integrarlos, y hallar una solución.
1. Conflicto grupal:
Todo discurso es indirecto (Deluze, Giles y Guattari, 1994). De algún modo, esto parece sugerir que los mensajes no se tranfieren linealmente. De lo contrario, múltiples variables construyen una autopista en donde hay puentes y hasta cruces. En el caso del conflicto grupal que estamos analizando, deberíamos preguntarnos cual es mensaje que esperaba transmitir el grupo con la agresión puesta en evidencia hacia la profesora, tomando como excusa la situación acadmémica de un compañero. El grupo, actuando como un teléfono descompuesto, hacía ecos de un reclamo cuyo principal interesado parecía evadir. Ahora bien, cabe preguntarse cuál era para el grupo el principal objeto de agresión, si el docente o Mariano, ya que, naturalmente, hay diferentes formas de decodificar el mensaje.
"La complicidad es un componenete del diálogo" (Percia, 2000). Es interesante observar que el la descripción del conflicto hay un componente lúdico que no debe ser minimizado. En efecto, cuando los alumnos fueron invitados al diálogo, se defendieron diciendo que era una broma. Y posiblmente lo era, teniendo en cuenta los códigos que se habían puesto de moda en cierto sector de la escuela. Sin embargo, se trataba de un juego que trasgredía normas de convivencia oportunamente acordadas, y por sobre todo, pasaba por alto la problemática del principal involcrado.

¿Cómo abordar el conflicto grupal?
Principalemente, invitando al grupo a reflexionar sobre lo sucedido. ¿Por qué eligieron el anonimato para expresar lo que sucedida? Si se trataba de una broma, ¿por qué la broma tomó forma de amenaza? ¿Por qué nadie consideró las consecuencias que tal acción podrían ocasionarle al compañero? Los relatos, se superpondrán seguramente. En nuestra opinión, lo importante sería generan un clima distendido pero que no se pierda el centro de la problemática abordada.
Finalmente, diremos que también hemos planteado que, pese a las posibilidades preventivas, una buena propuesta para resolver el conflicto, una vez que éste se ha presentado, sería la propuesta de una instancia de mediación, que le permitiera al grupo analizar la problemática desde diferentes perspectivas.
2. Conflicto individual:
Las dificultades de Mariano para satisfacer los requisitos necesarios para aprobar la materia, no hubiesen llamado excesivamente la antención en el curso. De hecho, es bastante recurrente, que esto suceda con alumnos que cursan quinto año, en el último trayecto de la secundaria. La evasión del estudiante a dialogar con la docente, la pasividad ante la cual sus propios compañeros, inician una demanda violenta e intimidatoria, confluyen en una actitud indiferente.
A menudo, este tipo de conflictos, parecen afectar más a los docentes que a los alumnos. Invitado al diálogo, Mariano se excusa respecto a su incumplimiento alegando alguna situación familiar, cuando nunca antes había mencionado problema alguno. Sin embargo, lo que más le preocupa, en diálogo con la docente que lo ha aplazado, es explicar que no ha tenido participación alguna en la "amenaza" instrumentada por el resto del grupo.
Es difícil abordar preventivamente este tipo de fracasos escolares, puesto que la falta de interés y motivación por parte de un alumno que se siente ya, fuera del secundario es notablemente ambivalente. En primer lugar, Mariano aparece indiferente frente al proceso de enseñanza aprendizaje y su reacción es más por el conflicto social que por su situación académica. Sin embargo, ambos están relacionados, porque su pasividad hacia el estudio puede verse parlelamente también en relación a su vínculo con sus compañeros. Y en segundo lugar, el fracaso en alguna materia, indirectamente, prolonga la dependencia con la institución escolar que habrán de abandonar en breve para poder asumir el desafío de los estudios superiores.

¿Cómo abordar el conflicto del alumno?
Es importante que tanto los docentes como los alumnos se encuentren contenidos dentro de la institución. En efecto, a menudo los docentes parecen más preocuparse por los fracasos escolares de los alumnos que los alumnos mismos. De este modo, deberían existir siempre espacios para el diálogo que pudiesen generar espacio para la reflexión que se anticipe a este tipo de conflictos.
G.C.
Bibliografía
Arnaiz, P. e Isús, S. (1998). "La Tutoría, ¿Tarea de Quién?" y "La Programación de la Acción Tutorial", en La Tutoría, Organización y Tareas. Barcelona: Editorial Graó.
Bajtín, M. (1990). "Introducción. Planteamiento del Problema", en La Cultura Popular en la Edad Media y en el Renacimiento. El Contexto de François Rabelais. Primera edición en Español: 1987. Alianza: Madrid.
Benjamín, W. (1989). "La Obra de Arte en la Época de su Reproductividad Técnica", en Discursos Interrumpidos I. Bs. As.: Taurus.
De Brasi, J. C. (1987). "Desarrollos sobre el Grupo-Formación", en AA.VV. Lo Grupal. Bs. As.: Ediciones Búsqueda.
Freud, S. (1993). "El Creador Literario y el Fantaseo", en Obras Completas. Bs. As.: Editorial Amorrortu.
Heidegger, M. (1994). "La Pregunta por la Técnica", en Conferencias y Artículos. Barcelona: Editorial Del Serbal.
Kaminsky, G. (2000). "Una Sola Voz que se Multiplica", en Escrituras Interferidas, Singularidad, Resonancias, Propagación. Bs. As.:Piadós.
Lowe, P. (1997). Apoyo Educativo y Tutoría en Secundaria. España: Editorial Narcea.
Percia, M. (1994). Una Subjetividad que se Inventa. Bs. As.: Lugar Editorial.
Percia, M. (1997). "Unidad en lo Grupal y Unificación del Pensamiento", en Notas para Pensar lo Grupal. Bs. As.: Lugar Editorial.

El buen profesor (2º Artículo)


Evaluación Docente - Perfil del buen profesor

(Este perfil es el resultado de una síntesis de cuatro talleres organizados para este fin. El 21 de abril de 1989 fue celebrado el primero, con la participación de estudiantes. El 26 de abril se celebraron los otros tres con la participación de profesores de todas las facultades. Septiembre de 1989)

En lo interpersonal:
El buen profesor tiene vocación de maestro: ayuda a sus estudiantes a crecer personal y profesionalmente.
Es una persona mental y profesionalmente madura: es cálida, honesta, abierta; respeta a sus estudiantes, se interesa por ellos y disfruta de la interrelación profesor-estudiante.
Sirve de modelo a sus estudiantes en cuanto a su comportamiento como profesor, como profesional y como ciudadano.

En lo profesional:
Es un profesional que domina su área.
Se mantiene actualizado.
Tiene conciencia de la responsabilidad de su profesión.
Merece respeto por la capacidad profesional que muestra tanto dentro como fuera del aula.

En cuanto a la docencia:
Ayuda significativamente a sus estudiantes a alcanzar los objetivos del curso.
Prepara bien su clase y hace de ella una actividad estimulante y productiva.
Logra que los estudiantes se interesen por la materia empleando eficientemente estrategias de enseñanza-aprendizaje apropiadas a los objetivos del curso.
Evalúa a tiempo, con justicia y de acuerdo a los objetivos y contenidos del curso, estimulando el mejoramiento del aprendizaje.

En cuanto a responsabilidad:
Cumple con las normas mínimas de puntualidad, impartición de docencia, administración de exámenes, asignación y entrega de calificaciones.
En cuanto a aportaciones fuera del aula:

Presta su aportación a la creación de nuevos conocimientos, al desarrollo cultural y a la adaptación de tecnología.
Contribuye con el crecimiento y mejoramiento de su Unidad Académica, de la Universidad y de la comunidad.

Análisis de video nº 3

Taller numero 3:
Escuela Puangue MelipillaProfesora Claudia Gonzáles CastroCursos combinados Caso todo los alumnos son hijo de obreros.La profesora afirma que no hay una formula establecida, sino que se va probando de acuerdo a las necesidades de los alumnos, además las estrategias y metodologías dependen del contexto donde se enseñen.La mejor forma de hacer educación es a través del dialogo, la conversación alumnos profesor, aprender a hablar y dar la palabra.La afectividad para la profesora es muy importante, es lo que le da ganas de enseñar y construyen una base en la solidaridad, los niños la van adaptando a medida que pasa el año.Este cariño los niños lo perciben y entienden la forma de enseñar de la profesora.Además la profesora tiene 2 actividades muy creativas en su sala de clases; escuchar música clásica durante la clase y enviarse cartas entre el curso.A la profesora le gusta su trabajo y piensa que es muy importante saber mucho. Y que los niños rurales tienen las mismas oportunidades que un niño urbano.